Resumen rápido: No hace falta viajar lejos para vivir un menú degustación de varios tiempos con maridaje: a 35 minutos del norte de Bogotá, 3 Soles en Chía ofrece esa experiencia con ingredientes nativos colombianos.
Buscar un menú degustación suele llevar a la misma respuesta obvia: restaurantes de alta cocina en el centro o el norte de Bogotá, con reservas que se agotan semanas antes. Lo que muchos bogotanos no saben es que esa misma experiencia, con el mismo nivel de detalle en cada tiempo y maridaje, también existe a poca distancia de la ciudad, en un ambiente completamente distinto al de un restaurante urbano.
Qué hace especial a un menú degustación
Un menú degustación no es simplemente pedir varios platos de la carta. Es una experiencia diseñada como un recorrido: cada tiempo llega en el momento pensado, con su propio maridaje, y el comensal no elige el orden como lo haría en una cena a la carta. Esa estructura permite que el chef cuente algo con la comida, no solo que la sirva.
Una experiencia con historia detrás: «Dioses del Fuego y del Sol»
Una de las ediciones de menú degustación que ha organizado 3 Soles se llama «Dioses del Fuego y del Sol»: seis tiempos con maridaje, a cargo de los chefs de casa Anthony Mora y Luis Miguel Méndez junto con los chefs invitados Milena Castro y Diego Huertas, con maridaje completo de Karen Cruz, jefa de bar del restaurante. Cada tiempo toma un ingrediente nativo de Colombia, México o Perú y lo cruza con un mito de creación de esas culturas, desde la bienvenida hasta el cierre.
¿Quieres conocer cada tiempo del menú y la mitología detrás de cada plato? → Lee la crónica completa de «Dioses del Fuego y del Sol»
Por qué buscar esta experiencia cerca de Bogotá, no solo en la ciudad
La distancia no tiene que ser un obstáculo
Chía queda a unos 35 minutos del norte de Bogotá, y llegar hasta el restaurante es más simple de lo que parece por la vía Cerca de Piedra, en la variante Chía-Cota. Esa cercanía cambia la ecuación frente a un menú degustación en el centro de la ciudad, donde el tráfico y el parqueadero suelen ser parte del problema antes de siquiera sentarse a la mesa.
El ambiente campestre suma algo que la ciudad no ofrece
Un menú degustación en un restaurante de ciudad casi siempre se vive en un espacio cerrado, con mesas cercanas y ambiente controlado. En Chía, la misma experiencia se puede vivir con zonas verdes de fondo y un ritmo distinto, sin el apuro típico de un restaurante urbano que necesita rotar mesas.
Ingredientes nativos que no siempre llegan a la ciudad
Parte de lo que hace interesante un menú degustación es descubrir ingredientes que no aparecen en cualquier carta. En 3 Soles, ediciones como «Dioses del Fuego y del Sol» han incluido ibias, cubios y papa negra nativa colombianas, junto con maíz cancha peruano y chile poblano mexicano, productos que rara vez se ven fuera de su región de origen.

Cómo se compara con un menú degustación en Bogotá
La diferencia principal no está en la técnica ni en la calidad del producto, sino en el contexto. Un menú degustación en la ciudad suele costar el espacio y el ambiente aparte del precio del menú mismo: hay que sumar el tiempo perdido en tráfico, la dificultad para parquear y la sensación de estar en un lugar más entre muchos otros. En Chía, esos factores desaparecen: el parqueadero vigilado con capacidad para 20 carros resuelve la logística, y el ambiente campestre se convierte en parte de la experiencia en vez de un problema aparte que resolver.
El tráfico y la reserva, primero
Un menú degustación en el centro o el norte de Bogotá casi siempre implica calcular el tráfico de la hora pico antes de calcular el menú mismo, y reservar con semanas de anticipación porque el espacio es limitado. Ese cálculo previo, que en la ciudad es casi obligatorio, pesa menos cuando el destino es Chía: el trayecto desde el norte de Bogotá es predecible y la experiencia no depende de competir por una de las pocas mesas disponibles esa noche.
Espacio cerrado frente a espacio abierto
La mayoría de los restaurantes de alta cocina en Bogotá funcionan en espacios cerrados, con mesas cercanas entre sí y un ambiente controlado por diseño, algo que tiene sentido en un edificio de varios pisos en plena ciudad. Un menú degustación al aire libre, con zonas verdes de fondo, cambia por completo esa sensación: no hay pared que separe la mesa del paisaje, y el ritmo de la noche no depende de cuántas mesas hay que rotar antes de cerrar.
El costo real de la experiencia completa
El precio del menú en sí puede ser parecido entre la ciudad y Chía, pero el costo total de la salida no lo es: parqueadero pago o difícil de conseguir, tiempo adicional en tráfico y, en muchos casos, una segunda reserva para el trago de después en otro lugar. En Chía, esos costos adicionales prácticamente desaparecen dentro de la misma visita.
Para quién funciona mejor este tipo de plan
Un menú degustación cerca de Bogotá funciona bien para quienes quieren celebrar una ocasión especial sin la formalidad de un restaurante de ciudad, para parejas que buscan algo distinto a la cena tradicional, y para quienes disfrutan probar ingredientes que no encuentran en su carta habitual. También es una alternativa interesante para quien ya agotó las opciones de alta cocina más conocidas de Bogotá y busca algo con un ángulo distinto.
Funciona menos bien, en cambio, para quien busca un almuerzo rápido entre semana o una comida sin planeación previa. Al ser una experiencia con estructura fija, el menú degustación pide algo de anticipación: no es el tipo de plan que se decide sobre la marcha camino a Chía, sino uno que conviene reservar con tiempo, como cualquier cena de varios tiempos con maridaje incluido.
Qué esperar de la experiencia en 3 Soles
A diferencia de la carta regular, disponible todos los días, este tipo de menú se organiza con frecuencia semestral, generalmente con chefs invitados y una narrativa detrás de cada tiempo, ligado a eventos, aniversarios o reservas corporativas. Eso significa que conviene consultar directamente con el restaurante para saber cuándo es la próxima edición.
Si tienes poco tiempo, pide esto
Mientras confirmas la próxima fecha de menú degustación, la carta regular tiene platos con ese mismo nivel de elaboración:
- Robalo en salsa de camarón ($75.900), uno de los platos más elaborados de la carta de mar.
- Canastilla chicharrón o canastilla tofu, como entrada para compartir.
- Cóctel de autor 2×1 de la carta, para acompañar la comida.
- Aborrajado deconstruido de postre, el cierre insignia de la casa.
¿Qué tan lejos queda Chía del norte de Bogotá?
Unos 35 minutos por la vía Cerca de Piedra, en la variante Chía-Cota.
¿El menú degustación está disponible todos los días?
No, este tipo de experiencia se organiza de forma especial, no como parte de la carta regular disponible a diario.
¿Vale la pena el viaje frente a un menú degustación en la ciudad?
Depende de lo que se busque. Si el plan incluye disfrutar el trayecto y un ambiente distinto al de un restaurante urbano, la diferencia de 35 minutos suele compensarse con la experiencia completa.
¿Hay parqueadero disponible para quienes llegan en carro propio?
Sí, el restaurante tiene parqueadero vigilado con capacidad para 20 carros.
¿Cómo me entero de la próxima fecha del menú degustación?
Este tipo de experiencia se organiza con frecuencia semestral, así que lo más directo es consultar con el restaurante para conocer la fecha exacta de la próxima edición.
Si te interesa vivir esta experiencia sin salir de la Sabana, reserva el menú degustación de 3 Soles y consulta la disponibilidad de la próxima edición.














